Año 1975, el concepto de Blockbuster no estaba a la orden del día, pero por ahí andaba un señor apellidado Spielberg que dirigió una novela de un tal Peter Benchley y rompió todos los records de taquilla hasta esa fecha y que mantuvo esa posición hasta la llegada de Star Wars, ¿la película? Tiburón.

A nuestro querido Steven le fue bien la cosa, continuó con Encuentros en la tercera fase… anda mira… qué oportuno…, En busca del arca perdida y la confirmación como amo, dueño y señor del Blockbuster, ET el extraterrestre.  Pero claro, el éxito de la película solo le vino bien a Spielberg, a la Universal y a un grupo de italianos que nos la intentaron meter doblada con su Sharkxplotation… Y si nos vamos a tiempos más cercanos, a los planchabotones de The Assylum, que han hecho del tiburón toda una religión con sus mega shark, sus sharknados y sus tiburones de tropecientas cabezas. ¿Pero sabéis qué? A los que no les vino nada bien la película fue a los propios tiburones…

Esa película nos mostró al tiburón como un ser despiadado, lleno de rencor y que solo se mueve por la sangre humana, y que hacía que el hombre se sintiese como una longaniza en una barbacoa.  Hasta 1975, el imaginario sobre el devorador de hombres no mostraba al tiburón de esa manera, y la reputación de los escualos ha provocado que, por ejemplo, el gran blanco esté en el listado como especie vulnerable y en peligro de extinción.

Es lo que tiene no ser nada mono, tener una mirada muerta, una boca llena de dientes afilados y no ser demasiado listo, vamos, como Pimpi…  ya que es muy difícil venderte a las sociedad de que hay que mantener viva tu especie cuando solo piensan en ti como un asesino sin escrúpulos.  ¿La realidad? Pues que son menos de 20 las personas que mueren al año por el ataque de un tiburón y cuando este se da, el tiburón no llega a comerse a su presa… ya que la carne de homínido no está entre los platos favoritos de los tiburones comehombres, sin embargo, más de 100 millones de tiburones son pescados para consumo residual por parte del ser humano… así que ha llegado el momento de…

¡LA VENGANZA!

Y con esto empezamos la reseña del título que hoy nos toca, Come hombres o Maneater, un título de Tripwire interactive que nos llega a nuestro país de manos de Koch Media, y que nos mete en la resbaladiza piel de un tiburón lamia que desea nivelar la balanza de víctimas a favor de los tiburones.

Desde el minuto uno, tomamos el control de un gran escualo y empezaremos a difundir el terror por las costas, alimentándonos de todo lo que encontramos, ya sean tortugas, peces o humanos.  En el tutorial aprenderemos el manejo del animal y veremos como este, pese a parecer en principio algo tosco, se adapta perfectamente al mando, permitiéndonos mover al animal en las profundidades, como a ras del agua, dos espacios diferentes que iremos alternando, ya que la acción se producirá a dos niveles.  Pero mientras nos vamos adaptando con nuestro tiburón toro, se nos presenta la trama y esta lo hace imitando a un falso reality show a semejanza de todos esos que podemos ver en Discovery o Canal Historia, donde seguiremos la historia del cazador de tiburones Escamoso Pete, cuya obsesión con estos animales viene de la muerte de su padre por parte de uno de ellos, y es justo en el momento de la presentación cuando Pete logra darnos caza, finalizando así nuestra pequeña aventura inicial… pero todo final puede dar lugar a un nuevo comienzo, y ahí es cuando se descubre que el tiburón que nosotros manejabamos era hembra y estaba embarazada.

Nosotros seremos esa pequeña cría a la que Pete sacará del vientre materno, esa pequeña cria al que el cazador marcará con una cicatriz para poder identificarla cuando sea mayor, esa cría que se vengará en el último momento comiéndose la mano del desdichado Pete, que al mismo tiempo, será el primer bocado de nuestras vidas.

Empezaremos en nivel 1, y a partir de ahí tendremos, como una pequeña cría que somos, que buscarnos la vida devorando animales de menor o igual tamaño al nuestro, al tiempo que sumamos experiencia, recursos, e iremos subiendo niveles en lo que se ha propuesto llamar ShaRkPG.  Al mismo tiempo, tendremos que defendernos de otros animales carnívoros, ya que no estamos precisamente en lo alto de la pirámide alimenticia, y eso se traduce en que en muchas ocasiones habrán otros animales que nos superarán en nivel y podrán acabar con nosotros en un satiamén.

¿Y cómo podemos defendernos? Pues obviamente con nuestros dientes, pero también tendremos la posibilidad de dar un buen coletazo a nuestros enemigos para atontarlos, pero al mismo tiempo tendremos que aprender a esquivar e incluso podremos utilizar a otros animales como proyectiles.  El único problema será la cámara, que al principio será un poco molesta y tardaremos en adecuar nuestros movimientos con la misma para no perder a nuestra víctima o rival.

Los enfrentamientos fuera del agua serán parecidos, pero para ello nos propulsaremos y atacaremos con violencia hacia barcos, lanchas, motos de agua o lo que sea que usen para intentar cazarnos.  Esto nos convertirá en un auténtico terror con aletas, e incluso podremos salir durante pequeños periodos de tiempo del agua para provocar el pánico entre los pobres humanos que estén disfrutando tranquilamente en la orilla…

Pero para poder avanzar, tendremos que crecer, y con cada nivel más grande nos haremos, y entre nivel y nivel tocará pasar por una cueva para descansar, allí podremos pasar a otra etapa de nuestras vidas cuando lleguemos al nivel o podremos personalizar a nuestro tiburón.  Y es que la excusa de la suciedad de las aguas se ha trasladado a esta historia como que nuestro tiburón podrá mutar y adquirir habilidades impropias de un animal como este.

Podremos cambiar la dentadura, las aletas, la piel, la cola o incluso añadir hasta tres órganos.  Estas mutaciones las conseguiremos conforme cumplamos misiones o derrotemos a los bosses de turno, y es que sí, habrán dos tipos de bosses, los cazadores y los animales alfa.  Los primeros nos aparecerán llegado el momento cuando el nivel de alerta de los humanos suba lo suficiente, como si de un GTA se tratase, los enfrentamientos no diferirán mucho aunque las recompensas serán cuantiosas.  Los segundos aparecerán cuando hayamos completado una de las ocho zonas y se tratarán de versiones con mayor nivel de otros depredadores a los que nos habremos enfrentado.

Pero entre enfrentamiento y enfrentamiento, tendremos que completar todas las misiones y coleccionables de cada zona para poder llegar al 100%, aquí quizás nos encontramos con uno de los puntos más negativos del juego, y es que las misiones disponibles suelen ser muy repetitivas, del tipo mata a tal enemigo, comete tantos humanos, comete tantos otros animales, dando lugar a un abanico de posibilidades poco desarrollado, pero hay una cosa que lo salva, una cosa que a muchos os dejará extrañados, y es la duración.  Maneater dura aproximadamente unas 12 horas, y cuando digo 12 horas es para hacerlo al 100%, y aunque para algunos parezca demasiado corto, alargarlo de manera artificial solo podría haberlo perjudicado, además, el título se lanza a precio reducido con lo que la apuesta es menos arriesgada para el que no esté todavía convencido, que por cierto, si queréis encontrarlo a buen precio y de camino apoyarnos, en la caja de descripción teneis un link para que lo podáis comprar.

A ver, dejadme puntualizar una cosa, y es que las primeras imágenes y los primeros vídeos del título nos hacía temernos lo peor, o al menos, que nos íbamos a encontrar con el enésimo juego de simulador de bicho de turno… como el juego de la cabra, el juego del oso, el de la abeja o el del ganso. La realidad ha sido sorprendente y es que como juego tiene peso, y recuerda más a un Saints Row, a uno de esos títulos que no quieren llegar a estar en lo más alto pero que no se conforma con cumplir con lo básico.

En lo técnico también cumple con creces, además hemos podido catar las tres versiones lanzadas hasta ahora, la de Playstation 4, la de Xbox One y la de PC, que por cierto, por ahora es exclusiva de la Epic Store, y aunque obviamente la versión para compatibles gana con creces, el resultado global está a gran nivel, tanto en escenarios y detalles de los mismos, como en diseños de personajes y enemigos.  Y en cuanto a las animaciones, quitando aquellas donde podremos pasear con nuestro tiburón por las aceras, el resto están muy, muy conseguidas, salvo las de los humanos que a veces parecerán peleles indecisos y gritones, aunque yo apelo que es por la misma razón que con Mortal Kombat, del cual por cierto, podéis ver la review de Aftermath pinchando aquí arriba, y es que la violencia se deshumaniza y parodia para evitar la polémica.  Trabajar gestos y acciones más realistas podrían conllevar problemas serios en un momento donde podrían acusarte de banalizar la desgracia… y por eso se cartuniza.

Luego está el mapa, que aunque no es inmenso como en otros sandbox, los diferentes niveles del mismo nos lleva a considerarlo más grande de lo que es.  Las ocho zonas del mapa tienen muchas diferencias entre sí y se complementan para que no parezca que estamos en el mismo sitio dando vueltas en todo momento, ahora bien, como tal puede llegar a ser algo caótico, ya que las zonas pueden estar interconectadas por el suelo marino, y aunque los indicadores en el mapa cumplen bien, nos perderemos más veces de las que nos gustaría.  

Y es que Maneater nunca ha querido parecer un juego serio, es más, para amenizar nuestras misiones y recogidas de coleccionables, tendremos al locutor del documental soltando datos, algunos más serios, otros más cómicos, y como curiosidad, la versión original del mismo está locutada por Chris Parnell, Jerry en Rick y Morty, aunque nosotros disfrutaremos de un doblaje al castellano bastante, bastante notable, algo curioso para un título que de primeras no parecía tan grande como realmente es.  Como curiosidad, tendremos docenas de Easter Egg a lo largo de todos los mapas, estos estarán relacionados con películas, series, videojuegos o cultura popular… pero eso, os tocará descubrirlo a vosotros.

En cuanto a la banda sonora, ameniza nuestras aventuras bajo el agua, eso sí, no nos esperemos ningún tema que nos haga recordarlo una vez acabemos la aventura… y es que creo que John Williams mantiene el monopolio en tarareos cuando hablamos de cosas relacionadas con tiburones.

Perdonad que me repita, pero Maneater es divertido, tremendamente divertido durante las horas que tiene que serlo, muy dado a ser jugado en una sesión maratoniana, y una sorpresa sin duda para todo aquel que no se esperaba nada de él, que es casi todo el mundo… y aunque no podría considerarlo un sleeper o sorpresa del año, ya que en ningún momento está hecho ni busca impactar, es más, su concepto de Action RPG tan básico, nos hará medio olvidarlo a corto plazo, aunque de seguro, seguiremos teniendo un buen recuerdo de él.  

Lo único que nos queda es pensar… ¿tendremos un Maneater 2? Pues eso es muy pronto para saberlo, lo que sí es cierto es que si esto pasase, la fórmula tendría que pasar por ser más grande y más variado, si a mi me preguntáis os diré que hay todo un listado de posibilidades para ello e ideas no le van a faltar a la gente de Tripwire.

https://youtu.be/eX3T1G3sU28 Año 1975, el concepto de Blockbuster no estaba a la orden del día, pero por ahí andaba un señor apellidado Spielberg que dirigió una novela de un tal Peter Benchley y rompió todos los records de taquilla hasta esa fecha y que mantuvo esa posición hasta la llegada de…

Maneater

Nota Final – 8.6

8.6/10

Bestial (literalmente)

Toda una sorpresa inesperada ante un título que de primeras puede considerarse como relleno de carne de Youtube. La realidad es que es un juego que aunque no te impactará ni se convertirá en tu favorito, lo disfrutarás durante la docena de horas que dura.

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Gref

Sobre El Autor

Los videojuegos son el noveno, décimo o undécimo, arte. Son capaces de transmitir sentimientos, y la mayoría de ellos, el sentimiento de culpa... por tenerte tantas horas enganchado.

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