Vuelve Final Fantasy VII, el que fue para muchos, uno de los primeros grandes juegos de Playstation 1 y que definirían esa generación que ha marcado a millones de jugadores y que ha ayudado muchísimo a que el mundo del videojuego sea el mercado de ocio más importante del mundo.

Muchos sabréis que inicialmente, Square durante muchos años tuvo una relación muy cercana a Nintendo, tanto es así que el planteamiento inicial era de que esta entrega estuviera diseñada exclusivamente para la nueva plataforma de los de Kyoto, pero las intenciones de hacer algo sumamente grande por Square frente a la disconformidad de Nintendo de alejarse del formato cartucho, ayudó a que las relaciones se distanciarán y que finalmente, Square durante muchos años estuvo totalmente ligada a la marca de Sony.

En el clásico, y obviamente en el que nos toca hablar hoy, nos metiamos en la piel de Cloud Strife, un Ex-Soldado, introvertido y gran combatiente, que como mercenario colabora codo con codo con un grupo ecoterrorista llamado Avalancha, cuyo interés estaba en destruir los diferentes reactores de la empresa Shinra, que extraen energía del propio planeta sin mayores miramientos.  De lo que pudiera ser una misión con éxito, comienza una relación que los llevará muy lejos, en una aventura en tres discos que nos haría disfrutar de infinidad de aventuras en las varias docenas de horas de juego del mismo.

Pero, hay que tener claro un pequeño detalle, el título del que nos toca hablar hoy, aunque no se presenta como tal, forma parte de una posible trilogía e incluso se advierte que podrían ser muchos más títulos, y si recordamos el clásico del 97, la primera parte del juego estaba ambientada en la ciudad futurísta de Midgar, y sus 7 a 10 horas de juego, nos servían como prólogo a algo más grande… y esto es lo que también encontramos aquí, ya que Final Fantasy VII Remake solo nos hará revivir esta primera entrega, eso si, de manera más extendida y sirviéndose de la actual generación para ofrecernos personajes mucho más vivos, con más personalidad y multitud de detalles que nos hacen incluso replantearnos la imagen de muchos de ellos.

Me gustaría comentar que Final Fantasy VII Remake, nos llega en dos discos, uno que servirá de instalación y otro de juego, y esto se traduce en más de 40 horas de juego distribuidas en 18 capítulos, cada uno de estos capítulos nos llevará a un tramo argumental y nos hará visitar a menudo una zona nueva que quizás no volveremos a pisar, y es que aquí viene el primer acierto para alguno, y el primer error para otros.

Final Fantasy VII Remake es tremendamente lineal, se presenta como un auténtico pasillo con numerosas flechas que nos indicarán el camino por donde deberemos ir, teniendo pocas ocasiones para volver atrás, pasear o grindear un buen rato para subir el nivel de nuestros personajes.  Si bien es cierto, al finalizar el juego, podremos retomar los capítulos con un selector, pero la sensación de libertad es casi nula… ¿Pero decía antes de que también es un acierto? Pues quizás por el propio hecho de que el tramo que abarca este juego también pecaba de lo mismo en la entrega original, pero era perdonable, ya que Midgar siempre se trató como un prólogo de todo lo que llegaría después, un prólogo donde todo había que contarlo de manera rápida y donde teníamos mucha información por recibir en apenas unas horas de juego.  

A Final Fantasy VII Remake le pasará como a tantas obras partidas en retazos, ganará o perderá con posteriores entregas, pero seremos cautos y no hablemos de más, porque aun teniendo mucho que contar del final, dejaremos los spoilers bien apartaditos para los que no hayan podido jugarlo, disfruten de él.

El poder volver a llevar adelante esta historia 23 años después ha permitido a Square Enix omitir de varias características técnicas y jugables, de manera global me parecen correctas, aunque entendería que a algún purista no, pero hablando de puristas, probablemente a los más radicales, esta obra no les terminará de cuadrar.

Por un lado tenemos un apartado técnico que nos hace alejarnos de los tres estilos que veíamos en el clásico, con personajes super deformer, personajes más simplistas y los de las cgi que parecían a otro nivel… aquí solo tendremos un diseño realista que supera de lejos a los vistos en la película Advent Children, con personajes hiperdetallados, grandes animaciones y un gran doblaje tanto en inglés como en japonés, pero es curioso, están tan bien acabados que cualquier NPC en comparación a ellos, parece incluso de otro juego, lo que nos lleva a ver saltos de calidad demasiado evidentes en el trabajo técnico.  Luego está el otro problema… “el problema”, que esperemos se solucione en cualquier momento, hablamos de las texturas en baja resolución que a veces se plantarán delante de nuestras narices y nos hará hacer un gesto de… ¿pero esto que es? No quisiera ser muy duro con ello, porque es algo relativamente fácil de solucionar, y es de esperar que pase más temprano que tarde.

El otro punto del que se separa de la entrega clásica son los combates, ya que pasamos del enfrentamiento con turnos a una acción muchísimo más directa y sin transiciones, donde tendremos dos tipos de enfoque a la hora de luchar y podremos golpear y movernos libremente por el escenario sin acusar ningún tipo de turno, mientras que por otro lado, tendremos una barra llamada BTC que al cargarse nos permitirá hasta dos opciones, en estas opciones están los ataques especiales, las magias o el uso de objetos.  Para aliviar el agobio del jugador, en el momento de movernos en los menús para gastar nuestras barras de BTC, el tiempo casi se paralizará por completo y nos dejará mucho margen para plantear nuestra estrategia.  Además podremos realizar acciones con nuestros compañeros de equipo sin tener que saltar a manejarlos directamente, cosa que podremos hacer tan fácilmente como apretando los cursores.  

Sin duda, el sistema de combate es de lo mejor del juego, apto además para todo aquel que no pudo enfrentarse a la primera entrega porque su tipo de combate estratégico no le terminaba de convencer.  Y hablando de convencer, el sistema de armas y el de materias, también convencen.  En el primer caso, tendremos hasta ocho armas por personaje, cada una de esta tiene sus propios niveles y árboles de talentos, y estarán enfocadas a un tipo de estrategia, algunas serán más defensiva, otras más enfocadas a ataques con magia y otras para ataques físicos.  En cuanto a las materias, vuelen y el uso y beneficio de las mismas estará diferenciado en si están ligadas a otras, están en armas o están en armaduras.  Algunas materias están enfocadas a realizar un ataque elemental o mágico, otras a subir stats de alguna característica, otras para realizar acciones como robar o analizar y otras para potenciar a cualquiera al ligarlas.  Las materias empezarán a nivel 0 y tendran un numero de niveles limitado al que llegaremos tras muchos combates, esto hará que nos permita lanzar versiones potenciadas de una misma magia o multiplicará los stats que nos dan las mismas, por lo que no solo tendremos que acordarnos de subir el nivel de nuestros personajes y armas, sino que las materias no se pueden quedar atrás.  No nos olvidemos tampoco de las invocaciones, tan disfrutadas en su día, aquí vuelven pero con dos peros, el primero es que solo tendremos poco más de media docena disponibles y uno de ellos es exclusivo por prerreserva del título, algunas de las invocaciones nos la darán en la propia trama, otras las tendremos que buscar o tendremos que enfrentarnos a ellas en un combate simulado.  El otro pero es que no podremos invocar en cualquier momento, solo en grandes enfrentamientos y cuando el combate te diga que puedes hacerlo, por lo que cualquier excusa es buena para volver a ver a Ifrit, Shiva o Leviathan.

Y pese a que en modo normal, el titulo no es especialmente difícil, se agradecería un poco más de grindeo en general al que disponemos de base, ya que algunos enemigos podrían hacer de que llegasemos muy justos a sus enfrentamientos.  Hay que tener en cuenta de que tendremos más de dos docenas de grandes enfrentamientos a lo largo del título, y se agradece que en ningún momento tengamos la sensación de estar realizando lo mismo una y otra vez.  Ahora bien, puestos a poner pegas, el bestiario enemigo ha sufrido un gran retroceso con respecto a otras obras y abusa de los pequeños cambios decorativos en los enemigos para hacernos creer que el número es mucho más amplio del que es.  Algunos enemigos clásicos volverán y tendrán peso, otro se quedarán como detalle a modo de homenaje, pero sin más repercusión.

Ahora bien, Final Fantasy VII Remake tiene cosas muy buenas, otras tantas cosas aceptables y a nivel de juego es un gran título, pero se queda corto frente a las expectativas esperadas con el mismo.  Podemos aceptar que solo tendremos cuatro personajes disponibles en la trama, Cloud, Barret, Tifa y Aeris, pese a que tendremos algún cameo a lo largo de los 18 capítulos, pero el juego sufre un gran problema de ritmo, hay capítulos que no aportan nada y son una simple excusa para alargar el juego y dentro de otros capítulos, tendremos pasillos laberínticos y zonas realizadas exclusivamente para alargar el juego de manera artificial, y es que se abusa de ir de un punto a otro, pasar por una zona más amplia para decir, aquí nos van a meter otro enfrentamiento con calzador y sea justo lo que pase, o que tengamos que volver atrás a activar un botón que nos hará volver al punto anterior para poder seguir avanzando, o la enésima llave necesaria para poder abrir una puerta, la triste sensación que nos da es que el juego se ha tratado como un pegote de mantequilla en una tostada de pan muy grande.  Y mira que no quitaría ni un solo segundo de la trama argumental, ya que como vuelvo a reiterar, ha hecho que deje de pensar en Cloud como un emo de tres al cuarto para pensar simplemente que es un joven bastante tímido que se deja guiar sin saber por qué, y es que son muchos los momentos en que quería ver que pasaba a continuación, pese a técnicamente saber por donde iban a ir los tiros.

Otro punto a destacar es la banda sonora del título, que no solo incluye temas nuevos, sino que recoge docenas de nuevas versiones de los clásicos, muchos de ellos en forma de discos coleccionables que tendremos que buscar, comprar o conseguir entre los diferentes capítulos.  Una banda sonora que incluye temas que por trama aún no disfrutaremos, y del que no sabremos si realmente llegaremos a disfrutar…

¿Y por qué digo esto? Pues porque el final de esta entrega nos plantea una nueva situación, pero no os preocupeis, por muchas ganas que tenga de hablar de ello, no diré nada que no tenga que decir más allá que a Nomura y compañía han planteado un tramo final con muchas sorpresas no aptas para todos los jugadores y posiblemente, no aptas para todo los fans más recalcitrantes de la obra, y lo que hace es llevarnos a pensar cómo será la siguiente entrega y  cuál será el siguiente movimiento.

Lo cual nos lleva a una pregunta…¿es quizás el peor remake del año? Pongamos tres ejemplos, por un lado Resident Evil 3 Remake que conserva la trama y cambia la jugabilidad, te puede gustar más o menos pero con sus pequeños cambios ofrece un título más que notable, por otro lado tenemos a Trials of Mana que retoma una obra clásica y la adapta en lo jugable y en lo técnico, y por último este título, que alardea de ser un remake en su título, pero que se presenta como un verdadero reboot, con demasiadas novedades que van más allá de lo gráfico y sobre todo lo jugable, donde Final Fantasy VII se muestra como otra cosa, con numerosos homenajes, los mismos personajes y diferente enfoque.

Pero no nos equivoquemos Final Fantasy VII Remake  es un gran juego, no el mejor del año ni tampoco el mejor JRPG pero no seamos más papistas que el papa, el juego original sigue existiendo y si quieres conocer su trama, solo tienes que revisitarlo o introducirte por primera vez en el mismo. Aun así, espero con ansias la secuela del título de hoy y esperemos que nos llegue más temprano que tarde.

 

Vuelve Final Fantasy VII, el que fue para muchos, uno de los primeros grandes juegos de Playstation 1 y que definirían esa generación que ha marcado a millones de jugadores y que ha ayudado muchísimo a que el mundo del videojuego sea el mercado de ocio más importante del mundo.…

Final Fantasy VII Remake

Final Fantasy VII Remake – 8.6

8.6/10

Notable

En lo técnico notable, en lo sonoro sobresaliente y en lo jugable casi perfecto, pero Final Fantasy VII remake falla en el ritmo y la linealidad, y nos hace alejarnos de lo que podría haber sido el juego del año. Su secuela hará que este título mejore o empeore en su camino a contar la historia de este clásico de Square.

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